jueves, 13 de enero de 2011

Deficiencia Visual

Día 14-1-11
DEFICIENCIA  VISUAL


La discapacidad visual hace referencia tanto a la ceguera como a la debilidad visual.
Ceguera:
Se considera una agudeza visual inferior a 3/60 (0,05) o una pérdida equivalente del campo visual en el mejor ojo con la mejor corrección posible (categorías de deficiencia visual 3,4 y 5 de la CIE 10). Consistente en la pérdida de la visión del entorno en el cual se  desplaza la persona.
Falta de visión:
Se considera como visión baja una agudeza visual inferior a 6/18 (0,39, pero igual o mejor que 3/60 (0,05) en el mejor ojo con la corrección posible (categorías de deficiencia visual 1y 2 de la CIE 10).
En ambos conceptos se nos menciona la agudeza visual, la cual se refiere a la medida clínica de la habilidad claramente detalles finos en objetos o símbolos a una distancia determinada.
PROCESO DE DESARROLLO PERCEPTIVO-VISUAL DE UN NIÑO CON DISCAPACIDAD VISUAL
En el niño con discapacidad visual el desarrollo de la visión sí que una secuencia similar a la de un niño sin problemas visuales. Mientras que el niño normavidente la capacidad de ver le asegura un mínimo de experiencia para el desarrollo normal del ojo; y cuando existe déficit puede privar el desarrollo estructural y funcional de la retina y el camino visual hacia el cerebro.



¿SABIAS QUE?
v  La visión no puede nunca ser ahorrada o gastada, sino que mientras más se usa, mayor es la probabilidad de un mejor funcionamiento visual.
v  Cuanto más pequeño es el niño o la niña, mayor es la probabilidad de un rápido progreso en el uso de la visión.
v  Las niñas y los niños de baja visión necesitan ser animados a usar su visión en todas las tareas y actividades, incluso cuando no hay certidumbre de que puedan ver objetos o dibujos. Las esperanzas bajas dan lugar a una ausencia de progreso.
v  Considerar al niño o a la niña de baja visión como vidente, ayúdeles a pensar y comportarse como persona que ve. Las palabras “mirar” y “ver” forman parte del lenguaje coloquial, úselas con toda naturalidad.
v  Enseñar al niño o niña de baja visión a trabajar manteniendo el contacto de los ojos con los objetos y especialmente con las personas.
v  Estimular la exploración exterior en el patio de recreo, clases de educación física, etc., permitiendo las caídas normales ocasionadas por el mal cálculo de las distancias o el no ver un objeto. Se ha de evitar la sobreprotección.
v  Algunos niños y niñas con baja leen muy lentamente, a menudo moviendo la cabeza o el libro en lugar de los ojos, e incluso adoptando posturas “raras” que no deben ser corregidas. Cuando se cansan pueden perder el hilo, saltarse líneas y leer peor. En este momento es mejor cambiar de tareas menos exigentes desde el punto de vista visual.
v  El  papel blanco y la tinta negra son los que proporcionan una máxima visibilidad y un mayor contraste.
v  Notar que las personas adultas con alguna visión, pero que han sido educadas como ciegas, pueden ser las más opuestas a intentar el uso de la visión para realización de tareas, pueden pensar que les ha ido bien usando “técnicas de ciegos”, y por ello no entienden la importancia de usar la visión
v  Recordar que los aparatos para visión insuficiente (gafas, lupas, etc.) sólo pueden favorecer el uso de la visión que posee una persona, no pueden  devolver la visión normal. Y que el funcionamiento visual puede variar de un día a otro, o de una situación a otra.

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